«Estudiantes, catedráticos y directivos de la Universidad Pedagógica Nacional escucharon atentos la presentación del libro del joven escritor fronterizo.»

El pasado jueves 23 de abril en punto de las 10:00 horas, el autor Andrés Lechuga presentó su libro de cuentos «Cómo nacieron las pitayas» en la Universidad Pedagógica Nacional Plantel Nogales en el marco del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.
La presentación ocurrió en una fecha importante no sólo por el Día Mundial del Libro, sino porque después de varios años de permanecer cerrada fue reinaugurada la biblioteca del plantel educativo, en la cual tuvo lugar la presentación de la antología de cuentos que también fue acompañada con reflexiones breves sobre la profesión del escritor y platicas sobre libros, autores y cómo alentar la lectura.
Me han llegado a preguntar en varias ocasiones cómo fomentar la lectura. Casi siempre respondo que deben dejar que la gente lea lo que les llama la atención. Sobre todo si son niños. No los pongan a leer el Quijote o la Ilíada sólo porque son históricos. Mejor que agarren lo que quieran, después irán leyendo otras cosas. Tampoco lean algo sólo porque está en los libros más vendidos o en la lista de cien libros que debes leer antes de morir…, comentó Andrés Lechuga.
Andrés Lechuga abrió el evento leyendo su cuento de terror «Bacanora, la bebida del barranco», y después explicó brevemente los hechos detrás de la redacción de esa historia y cómo fue premiada con un primer lugar en una convocatoria de la Universidad de Sonora. Después leyó el microrrelato navideño «Megahombre-9000» galardonado por periódico El Imparcial, y cerró con el cuento paranormal «El monzón de agosto», texto también ganador en un concurso de la Universidad de Sonora.
La vida de un escritor es muy bonita, pero también de mucha incertidumbre, más si vas comenzando o si autopublicas un libro. Tienes que tocar puertas, buscar espacios para presentar. No sólo escribes, también corriges, diseñas, maquetas, promueves y vendes. Un escritor nunca descansa, todo el tiempo está pensando en qué escribir. Y aunque suelo escribir por las mañanas, hay veces en que me vienen ideas en la tarde o en la noche y las escribo, contó.
Al evento acudió la Dra. María Elena Burruel Quintero, directora de la Universidad Pedagógica Nacional Plantel Nogales, también el Mtro. Adalberto Hurtado, que fue quien extendió la invitación al autor, personal de la biblioteca recién inaugurada, catedráticos y estudiantes de varios semestres de las carreras de licenciatura en Intervención Educativa y licenciatura en Pedagogía.
Lo que hay en un libro son palabras que sólo funcionan dentro de las páginas. Hace mucho aprendí que si algo se puede contar en una mesa tomando café no puede ser literatura, añadió casi al final de su presentación.
Para cerrar, el Mtro. Adalberto Hurtado extendió al escritor una constancia en nombre de la Universidad Pedagógica Nacional Plantel Nogales por la presentación de su libro «Como nacieron las pitayas». Y el joven Andrés Lechuga agradeció a la directora, al personal de la biblioteca, a maestros y alumnos por su tiempo y atención, no sin antes animarlos a perseguir sus sueños:
Ahorita tienen 18, 20 o 21 años. Están en la edad en que todo es posible. Todo lo que se propongan lo pueden lograr. Pero también tienen que luchar por sus sueños, estar dispuestos a hacer sacrificios y tienen que ser muy pacientes y disciplinados. Los sueños se cumplen, sí, pero tarda tiempo, muchos años. Y aunque no hay edad para cumplir tus sueños, pienso que los veintes son la mejor época. A los treinta ya te empiezan a doler las rodillas, concluyó.
